Deprimente y desconsolador es el panorama que pudimos apreciar el pasado viernes 13 de noviembre, en Barranquilla. Ahora no son sólo los abuelitos quienes sufren con las largas colas para cobrar la mesada o el subsidio gubernamental. A la lista se suman las mujeres en condición de vulnerabilidad. Los canales privados de televisión le mostraron al país los dramáticos episodios que vivieron el viernes decenas de mujeres con niños en brazos y otras acompañadas de menores de edad que se hastiaban y cansaban por la incomodidad, cuando intentaban reclamar, en una entidad financiera, las tarjetas débito ordenadas por la Secretaría de Gestión Social del Distrito de Barranquilla.
Ellas y sus hijos soportaron una infame y agotadora jornada de largas horas para reclamar esas tarjetas. Me parece realmente inhumano que el Secretario Social, señor Alfredo Carbonell, exponga a esas mujeres y niños a sufrir una espera que rebasa cualquier calificativo. Yo lo responsabilizo, públicamente, de los males y enfermedades que esas personas puedan padecer por ir a reclamar ese día las tarjetas de la injusticia social. Desde hace mucho tiempo he venido sosteniendo que Alfredo Carbonell puede ser un joven profesional bienintencionado, pero sin la formación y la madurez suficiente para enfrentar y ponerle remedio a la tragedia social que viven millares de personas en Barranquilla. El Alcalde Alex Char no puede dejarlo solo ante semejante desafío. Los problemas sociales no se resuelven con lo que uno aprende en teoría en un aula universitaria, sino andando con los pies en el barrio y sufriendo en carne propia las necesidades que padecen quienes están en situación de desplazamiento y marginalidad. De esa manera uno construye compromiso social con toda una ciudad y una comunidad. Al señor Carbonell, con todo respeto, creo que le ha faltado más osadía para recoger en el campo mismo de los acontecimientos las penurias de quienes carecen de todo. La Secretaría de Gestión Social visiona “Ser el espacio adecuado donde la participación ciudadana adquiera una cultura en el manejo de las decisiones sociopolíticas, económicas y gremiales de toda la comunidad de manera organizada”. Creemos que los avances en ese sentido son pocos. Ese despacho también busca “contribuir en el proceso de cambio social en el Distrito de Barranquilla, estipulando las prácticas e iniciativas ciudadanas, la organización y la gestión comunitaria”. Pienso que en este punto igualmente existen notorias falencias. Considero además que la Secretaría Distrital de Gestión Social está fallando por las siguientes razones: 1. No asesora al Alcalde Distrital en la formulación de políticas, estrategias, planes, programas y proyectos sociales dirigidos a la atención de la población vulnerable en el Distrito. 2. No formula, ni orienta ni desarrolla políticas sociales, en coordinación con otros sectores, organismos o entidades, para los distintos grupos poblacionales, familias y comunidades, en especial de aquellos en mayor situación de pobreza y vulnerabilidad y promover estrategias que permitan su desarrollo. 3. No dirige adecuadamente la ejecución de planes, programas y proyectos de restablecimiento, prevención, protección y promoción de derechos de las personas, familias y comunidades, en especial aquellas de mayor situación de pobreza y vulnerabilidad. 4. No establece de manera consistente y oportuna los objetivos y estrategias de corto, mediano y largo plazo, para asegurar la prestación de servicios básicos de bienestar social y familiar a la población en condiciones de vulnerabilidad. 5. No desarrolla políticas y programas para la rehabilitación de las poblaciones vulnerables en especial habitantes de la calle y su inclusión a la vida productiva de la ciudad. 6. No diseña ni ejecuta la política para la desconcentración de responsabilidades a través de las Alcaldías Locales en las materias que son de competencia de las secretarías que integran el sector; ni coordina que estas implementen los programas, proyectos y acciones necesarias para el cumplimiento de la política social del Distrito. Entendemos que el Alcalde Alex Char no puede dejar de monitorear ni supervisar ni muchos menos permitir que el control de la política social se le salga de las manos, porque se le crearía uno de los peores lunares a su administración. De tal manera que no sólo debemos tener el Alcalde mejor posicionado del país, sino el más comprometido con los procesos de reivindicación social. Creemos que los episodios del viernes no pueden repetirse y esperamos que el Alcalde tome los correctivos del caso. Frente a estas cuestiones de importancia social, y más que nunca, valoro sus comentarios y opiniones. Para dejarnos tu mensaje, clic aquí
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