La mujer colombiana tiene que insertarse más en la vida política del país Imprimir
Escrito por José David Name Cardozo   
Lunes, 08 de Marzo de 2010 08:34

De acuerdo con una investigación del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, y el Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (Idea), las mujeres constituyen el 52 por ciento de la militancia de los partidos en América Latina, pero sólo son un 23 por ciento de los ministros de Estado y un 15,8 por ciento de los presidentes de partido. 

La investigación se hizo en 95 partidos políticos de la región sobre la participación de la mujer en la vida política, con ocasión del Día Internacional de la Mujer este lunes 8 de marzo.

En la vida política Latinoamericana la mujer tiene una precaria participación por la eterna rivalidad con los hombres que detentan las jefaturas de los partidos y designan las listas de aspirantes a los órganos legislativos.

Para el BID y el Idea,  los porcentajes que arroja la investigación configuran una situación "particularmente grave". Advierten que si los partidos no se democratizan, es difícil que llegue a visibilizar a ese 50 por ciento de la población compuesta por mujeres, que “está actualmente subrepresentado, pero tiene mucho que decidir en una democracia”.

Colombia no es la excepción en materia de discriminación y exclusión del sector femenino. En la carrera por la Presidencia de la República sólo vemos a dos distinguidas mujeres, las doctoras Nohemí Sanín y Martha Lucía Ramírez. Para las elecciones a Senado y Cámara de Representantes, las listas con presencia femenina masiva son escasas. Es como si la intención fuera dejar una simple constancia de su participación, pero no su inclusión vigorosa en la conducción de los destinos nacionales, regionales, departamentales y locales.

Es hora de dejar la retórica para abrirle paso y darle la participación que realmente merece la mujer en la política colombiana. Si un hombre es el Presidente, una mujer debería ser la Vicepresidente. Si hay 13 Ministerios, en por lo menos 6 tienen que ser nombradas mujeres. Actualmente solo están dos mujeres en el gabinete ministerial. Si las curules del Congreso suman 273, la mitad debe ser para las mujeres. Así sucesivamente la mujer tiene que ser llamada a colaborar en proporciones apreciables en las tres ramas del poder público, la empresa privada, el liderazgo gremial y la defensa de los interese sociales.

Sin ánimo de buscar privilegios sino resarcir tanto tiempo de maltrato y discriminación, es hora de pensar entre otros aspectos, en lo siguiente:

1.    Creación de un programa de créditos vía Icetex para el acceso a la educación superior pública de las jóvenes de los estratos 1 y 2 de la población.

2.    Establecimiento de un Fondo de Becas de Alto Nivel para formación de la mujer en ciencias políticas, sociales y económicas.

3.    Promoción y puesta en marcha del Instituto Nacional de la Servidora Pública para que en coordinación con la Esap, se capacite a la mujer en todo lo relacionado con la gestión oficial.

4.    Autorización de rutas para el transporte de la mujer en grandes centros urbanos, con lo cual se pone límites a los ultrajes y abusos frecuentes de que es víctima por parte de sujetos inescrupulosos.

5.     Definición de un plan de financiamiento de cultivos dirigidos por mujeres campesinas jefes de hogar.

6.    Elaboración por parte del Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas, Dane, la Encuesta Nacional sobre la situación de la Mujer en Colombia para hacerle seguimiento a su participación en los diferentes escenarios de la vida del país.

Hoy más que nunca Colombia necesita pensar en sus mujeres y en darles el buen trato y valor que por siglos se les ha negado. Felicitaciones a todas en su día.



 
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