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Santa Marta sin Tren, sin Tranvía y con muy malos olores: S.O.S PDF Imprimir E-mail
Escrito por José David Name Cardozo   
Lunes, 16 de Enero de 2012 00:00
Imagen: El Pilon“Santa Marta, Santa Marta tiene tren (bis), pero no tiene tranvía, si no fuera por la zona, caramba, Santa Marta moriría ay caramba”. Así comienza el popular son vallenato cuya autoría es adjudicada por el especialista Julio C. Oñate a Manuel Medina Moscote.

Su letra fue escrita hace un poco más de 7 décadas para un chileno de apellido Moscarella que a mediados de los años 30 del siglo pasado estudiaba música en la ciudad de Bogotá.

En un ensayo publicado en la revista Galería de la Universidad del Magdalena, Oñate habla de la popular canción y recuerda que “su primera versión hecha para el sello Odeón en 1945, fue grabada en Argentina por el gran orquestador austral Eduardo Arman; la segunda para el mismo sello se produjo en Cartagena en 1946, a cargo de nuestro clarinete de oro, Lucho Bermúdez dirigiendo su orquesta del Caribe con Pedro Collazo en el canto…”
 
Me he remontado a este pedazo de nuestro legado musical para desempolvar la importancia histórica, política, económica y cultural de Santa Marta, a propósito de la grave crisis sanitaria que hoy atraviesa la capital del Magdalena y que algunos tercamente quieren desconocer.

Santa Marta, destacada por ser la primera ciudad fundada en América del Sur en tiempos de la conquista española, ya no se va a morir por el bajo dinamismo de la zona bananera sino por la pestilencia que invade a sus principales sectores como consecuencia del colapsamiento de la infraestructura sanitaria. Santa Marta no tiene un alcantarillado que valga la pena.

Del tren solo quedan las páginas gloriosas del pasado bananero, el tranvía sigue sin asomarse en el horizonte, la bahía está maltratada por la contaminación carbonífera, la inseguridad golpea en distintos puntos de la urbe, la corrupción ha hecho desastres y junto con la pérdida de representatividad política tanto del departamento como del Distrito capital, encierra aspectos que han deteriorado el presente y futuro samarios.

Hoy el tópico más dramático corre por cuenta del derrame de aguas negras y los malos olores que invaden el centro, el mercado, pescaito, entre otros sectores, y una vasta zona turística. Aquí se coloca en riesgo no solo la salud de los habitantes, sino la buena imagen de una actividad turística que no puede estar expuesta a los olores nauseabundos ni a las aguas putrefactas que ruedan descontroladamente por las calles.

El Presidente Juan Manuel Santos y su comitiva lo vivieron y sufrieron en carne propia hace dos fines de semanas cuando recorrieron una zona del mercado público. La Ministra de Vivienda, Ciudad y Territorio, Beatriz Uribe Botero, lo comprobó la semana pasada y pidió mayores informes sobre las soluciones previstas.

Producto de las reuniones recientes, un equipo técnico visitará las zonas más críticas por el derrame de aguas negras. El Alcalde Distrital Carlos Caicedo exigió intervención urgente al problema de alcantarillado. También advirtió que analizará cómo se podrá modificar la cláusula de interventoría para que el servicio sea evaluado por el mismo Distrito. En estos días debe avanzarse en la evaluación, diagnóstico y el plan de acción para resolver la crisis del sistema de alcantarillado, cuya interventoría no puede seguir siendo pagada por la misma empresa que lo opera: Metroaguas. Para el Alcalde Caicedo, esta situación limita la capacidad técnica de hacer una evaluación sobre la calidad del servicio que se presta.

 “Santa Marta es la ciudad en el país que necesita más inversión en materia de acueducto y alcantarillado. En esta capital hay que apostarle a más proyectos en materia de agua potable y saneamiento básico”, dijo la doctora Beatriz Uribe Botero, Ministra de Vivienda, quien urgió a la empresa Metroaguas acelerar el esquema de trabajo de los proyectos del sistema sanitario. Si ello no ocurre, se profundizará la crisis además de que el Distrito pierde la oportunidad de aprovechar mayores recursos del nivel central.
 
Según el Gobierno Nacional, Santa Marta es la destinataria de dos grandes propósitos: la construcción de una planta de potabilización de agua y un proyecto integral de optimización del sistema de alcantarillado. Estas iniciativas podrían costar alrededor de 100 mil millones de pesos. Si el liderazgo de la Alcaldía no se ejerce con contundencia, la población samaria pagará los platos rotos. Santa Marta lanza su S.O.S y personalmente me comprometo a apoyarla en su gestión para salir de todos sus problemas, antes de que la protesta social se vuelva incontrolable. Por favor visite www.josedavidname.com o escríbame a Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
 
Publicado en La Libertad el 16 de Enero de 2012

 

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