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A juzgar por lo que ocurre actualmente, estoy convencido de que Barranquilla aún no está en capacidad de financiar y solucionar por cuenta propia y de manera independiente, sus problemas de transporte urbano y movilidad.
Ocurre igual con otras grandes capitales del país y por ello la Nación tuvo que asumir hasta en un 80 por ciento los costos de financiación de los Sistemas Integrados de Transporte Masivo (Transmilenio (Bogotá), Transcaribe (Cartagena), Transmetro (Barranquilla) y MIO (Cali), entre otros. Los aportes anuales a cargo de la Nación suman en promedio 500 mil millones de pesos.
Para este tema la descentralización ha servido poco. La Nación es la que coloca el pecho porque los entes territoriales no tienen capacidad financiera y la contratación sobre vigencias futuras ha recaído en la sobretasa a la gasolina, con el agravante de que los recursos respectivos pueden disminuirse sensiblemente si los ciudadanos acuden al uso combustibles alternativos, como viene ocurriendo con tendencia creciente. Ante los riesgos de una desfinanciación para cubrir los costos de una primera etapa, cualquier fase dos se encuentra en serios problemas. Recientemente, la Contraloría General de la República hizo la siguiente advertencia: “Dado que los sistemas de transporte masivo cubren sólo una parte del transporte público de pasajeros es necesario analizar la política de transporte urbano desde una visión sistémica. Si bien es cierto, en varias de las localidades en donde se implementan los transportes masivos se ha hecho evidente el interés de orientar el transporte urbano de pasajeros hacia una política de integración del transporte masivo con el transporte colectivo, las decisiones deben planearse y adoptarse cuanto antes para que los progresos del primero, no se obtengan a costa del deterioro en las condiciones del servicio para el resto de los componentes del sistema”. Eso es lo que creo no se ha hecho en el caso específico del Transmetro de Barranquilla. ¿Cuál es la percepción ciudadana? Que Transmetro es una empresa que no es viable y no lo será mientras no se saquen todos los buses de las empresas que también usan la ruta por donde rueda el SITM. No lo será mientras se sigan permitiendo más taxis en Barranquilla. Mientras la autoridad metropolitana no tenga pantalones y no organice el sistema en el Distrito. El Transmetro no será viable y colapsará irremediablemente. A la luz de las circunstancias presentes, el Transmetro no podrá tener fase II y desde el Congreso de la República no permitiremos que se meta un peso más en nuevas fases, si no hemos podido ser eficientes ni rentables con la primera. Lo prioritario ahora es sacar adelante el sistema barranquillero y no es solo con garrote como se solucionan los problemas. Lo claro es que hay que actuar ya. Tal vez en unas pocas semanas o días el Transmetro de Barranquilla colapsará y ese panorama no puede tener un Comité de Aplausos ni en la Junta Directiva, ni en la Alcaldía Distrital, ni en el Concejo, ni en los empresarios del transporte, ni en los medios de comunicación social. Estamos a las puertas de que se pierdan miles de millones de pesos en un sistema integrado de transporte que no es viable. Es hora de que la Contraloría General de la República adelante los juicios fiscales correspondientes, que la Procuraduría inicie las investigaciones disciplinarias de rigor y que la Fiscalía General de la Nación mire las violaciones al código penal para que sean sancionados los responsables del detrimento patrimonial que esto implica. Esto no puede pasarse por alto, como tampoco las diligencias que se hacen para comprobar si hubo o no negociado en la contratación del sistema de recaudo del servicio Transmetro. En el Concejo de Barranquilla, el debate de hace dos semanas mostró cifras que conducen a la inviabilidad del Transmetro. Por ejemplo, el año pasado la empresa perdió cerca de 2.500 millones de pesos, es decir 1.95 veces su patrimonio que es de 1.300 millones aproximadamente. Los ingresos totales provienen en un 33% de los ingresos y el 67% restante de las transferencias para gastos de funcionamiento y rendimientos financieros. Los gastos de funcionamiento son el 42% de los gastos totales y los de personal suman el 28% del total de gastos. Transmetro es una empresa con 154 mil millones de pesos en activos y 153 mil millones en pasivos. Sus ingresos suman 7 mil 659 millones 657 mil pesos y sus gastos totales 10 mil 211 millones 662 pesos. La operación es deficitaria. En Transmetro es mucho lo que hay que arreglar.Las decisiones para facilitar soluciones son de carácter urgente y de mucho ejercicio de autoridad. ¿Están la Alcaldía Distrital de Barranquilla, la autoridad metropolitana de transporte y la secretaria de movilidad de la ciudad, en capacidad de ejercer esa autoridad y resolver los problemas de Transmetro? Esperemos que sí. Por favor visitewww.josedavidname.com o escríbame a
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Publicado en La Libertad el 12 de marzo de 2012
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