Home PRENSA COLUMNAS Por el bien del Presidente, Germán Cardona debe irse del Ministerio de Transporte
Por el bien del Presidente, Germán Cardona debe irse del Ministerio de Transporte PDF Imprimir E-mail
Escrito por José David Name C   
Lunes, 07 de Mayo de 2012 00:00

Cuando se está en un Gobierno y máxime si se trata de niveles ministeriales de alta responsabilidad, es fundamental que los titulares acierten y demuestren su competencia en desarrollo de los proyectos que se les asignan, porque de ello depende no solo la buena imagen de la administración nacional sino el cumplimiento de metas vitales para el progreso económico y social de la Nación.

Voy a ocuparme de un asunto importante sin menoscabar honra ni honestidad, es decir, no se trata de hablar de corrupción, como ocurre casi siempre que uno quiere comentar respecto de una figura pública en nuestro país.

Aquí el meollo está en la falta de capacidad gerencial y política para entender el momento en que se encuentra Colombia y los desafíos que se le imponen por una economía creciente, marcada hoy por ser la cuarta de América Latina que más canaliza inversión extranjera en los últimos años, después de Brasil, México y Chile con un volumen superior a los 13 mil millones de dólares.

Desde hace algún tiempo he discrepado del comportamiento ministerial, no personal, del señor Germán Cardona Gutiérrez en la cartera de Transporte. Él puede ser una persona cordial y buen amigo del Presidente Juan Manuel Santos, pero ha resultado muy mal Ministro de Transporte y poco cortés con un Congreso de la República que no quiere puestos ni contratos sino contribuir a la solución de los principales escollos que registra la infraestructura nacional y que golpean por igual a todos los colombianos.

El señor Ministro de Transporte enfrenta hoy una moción de censura en la Cámara de Representantes que para comenzar a tramitarse casi que cuadriplicó el número de firmas que necesita, que son 16. Afirman sus promotores que el Ministro no atiende citaciones ni reuniones que en ese corazón de la representatividad regional quieren realizarse, para analizar los problemas que afectan a departamentos, distritos, municipios y zonas rurales.

A mí no me cabe en la cabeza ni le encuentro un asomo de sensatez a la actitud del Ministro de Transporte, que además en el caso de la Costa Caribe colombiana es el padrino designado por el Presidente para apuntalar y gestionar celeridad en el proceso de reconstrucción regional a partir de las dos últimas temporadas invernales. Pero ha sido un mal padrino. Viene, ve y se va y no pasa nada distinto a la toma de una fotografía y al registro de un video que de noticias pocón pocón.

El Ministro Cardona parece tener malas relaciones con sus subalternos directos y con muchos sectores de la opinión pública, a excepción de sus amigos que lo condecoran en la Cámara Colombiana de la Infraestructura tratando de mitigar sus desniveles ante otros estamentos. Por ejemplo, no maneja relaciones adecuadas con el Director General del Invías, Carlos Rosado, y está de pelea con la Junta de Transcaribe y el Alcalde de Cartagena, para mencionar dos de los muchos episodios que ha protagonizado.

Hoy, a escasos 8 días de entrar en vigencia el Tratado de Libre Comercio, TLC, con los Estados Unidos, el Ministro Cardona es poco lo que puede mostrar en términos de superar el retraso que evidenciamos en carreteras, puertos marítimos y fluviales, aeropuertos, logística en general. Estamos con la carga en el hombro y sin puntos de salida distintos a los críticos que vienen del pasado.

Sería injusto decir que toda la culpa es el del Ministro Cardona, pero lo que sí es su responsabilidad era empujar las soluciones en el tiempo que le correspondió y no lo hizo.

Apenas se están adjudicando los denominados corredores de la prosperidad. En la desembocadura del Río Magdalena persisten graves problemas, como acontece en otras zonas de la principal arteria fluvial. El país no tiene sistema ferroviario competitivo. Los puertos no son lo que deberían ser. Las carreteras tampoco. El frente vial produce verdadera vergüenza. La red primaria, secundaria y terciaria existe de nombre porque en su gran mayoría es un desastre, lo que se salva está en manos de concesionarios privados. Los aeropuertos se encuentran a medio vuelo, el mejor ejemplo es lo que pasa en Bogotá y ni hablar de lo que pasó en Barranquilla.

Es que el Ministro Cardona, quien por ser de la provincia, debió haber comprendido en mayor dimensión lo que tenía que hacer en materia de infraestructura por las regiones colombianas. Pero no fue así y tal vez se quedó pensando que el resto de Colombia era lo mismo que trazar una vía hacia una finca cafetera.

Creo que al Ministro de Transporte se le venció su cuarto de hora, si el Presidente Juan Manuel Santos es su amigo de verdad debería rescatarlo de estas aguas turbulentas y promoverlo a otra posición en donde pueda ser más efectivo y eficaz. Cardona Gutiérrez está a punto de ser sacrificado por la inquisición de los veredictos populares que lo cree un mal Ministro. Es conveniente que dé un paso al lado, se retire con dignidad y asuma que ser Ministro de Transporte es algo muy distinto a manejar una empresa particular de construcción de obras.

La salida del Ministro Cardona se da por segura en casi todos los sectores y para la buena salud gubernamental es oportuno que así sea. Por favor visite www.josedavidname.com o escríbame a Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

Publicado en La Libertad el 7 de mayo de 2012


 

Seguidores en Twitter

Noticias José David en el Senado

Videos