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De acuerdo con estudios y diagnósticos del Ministerio del Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, en estos momentos el 30% de las costas colombianas registra preocupantes y graves problemas de erosión costera. El más reciente documento expuesto por el Ministro del Medio Ambiente, Juan Pablo Uribe, sostiene que las cinco zonas en la región caribe más afectadas son: Puerto Colombia, en el departamento del Atlántico; la zona costera del departamento de Córdoba; Turbo, en Antioquia; la costa de Riohacha en La Guajira y el Urabá chocoano.
Pero tal vez involuntariamente se olvida mencionar lo que ocurre con las playas del Golfo de Morrosquillo en el Departamento de Sucre y en los sectores comprendidos entre Bello Horizonte y Costa Verde en Ciénaga, Magdalena, y el Parque Isla Salamanca en la carretera entre Santa Marta y Barranquilla, siendo este último el que mayor incidencia tiene sobre la elevada sedimentación que se causa en la zona marítima de Bocas de Ceniza, a un lado del canal de acceso al puerto de la capital del Atlántico. Todos los casos deben prender las alarmas porque lo más evidente es que el Gobierno Nacional ha desatendido reiteradamente este problema que supera más de la década, lo cual acelera el proceso de destrucción de cinco importantes zonas de playas en la Región Caribe colombiana y lo que tiene que ver con Antioquia y el Urabá chocoano. Hay que creerle al Ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Juan Gabriel Uribe, cuando dice que su cartera “está comprometida con salvar nuestras costas y mares”. Como bien lo dice el alto funcionario, "Necesitamos una agenda azul, una agenda marítima clara en Colombia porque el país ha estado de espaldas al mar". Para el Gobierno Nacional las conclusiones son contundentes. Por ejemplo: "hay retos en el mar de un tamaño superlativo, que Colombia no ha tenido en la mesa. Por ejemplo, debemos hacer una gran política en el tema de la erosión costera, complementada con experiencias internacionales para revisar cómo están trabajando para solucionar este problema". En lo que vale la pena insistir es en que esa política está muy retrasada y mientras los especialistas van y vienen, las playas de centros estratégicos del turismo se deterioran aún más y ello naturalmente reduce los niveles de productividad, competitividad, eficacia y eficiencia de una actividad económica llamada a liderar grandes transformaciones en nuestra región, especialmente lo que corresponde a la generación de empleo.- Es hora de acelerar la puesta en marcha de un Protocolo para el monitoreo de playas con el que “se busca adoptar acciones concretas y estratégicas para reversar los efectos de la erosión costera”. Esperamos que este protocolo funcione, al igual que la reglamentación de las unidades administrativas costeras. "Para el próximo año serán invertidos cerca de 20 mil millones de pesos en los proyectos de rehabilitación y preservación de las zonas costeras, con el fin de lograr hacerle frente a lo que se ha denunciado. Bueno es recalcar lo que señala Elizabeth Taylor, Directora de Mares y Costas del Ministerio de Medio Ambiente al explicar que "por erosión costera se entiende el desgaste y remoción de material de la línea de costa, influido por el viento, oleaje, mareas (vivas y muertas) y elevación del nivel del mar, impactando las playas, llevándolas a desaparecer, por lo que se convierte en una preocupación nacional". La funcionaria coincide con nosotros al sostener que para no agravar el problema "es importante tomar acciones integrales y de manera conjunta; ya que las acciones individuales (como construcción de espolones en las propiedades privadas), en lugar de contribuir a la solución, incrementa el problema". Con estos comentarios me sumo a los reclamos que en días pasados se hicieron durante el conversatorio realizado en Coveñas (Sucre), en cabeza del Gobernador de este departamento, Julio César Guerra Tulena; alcaldes de la zona; colegas Senadores y Representantes a la Cámara, que piden resolver con prontitud la situación de las Costas del Caribe Colombiano. Ellos piden y yo los respaldo de manera integral, "pasar de los estudios a la acción" para poder solucionar este problema. Sepan el Presidente de la República Juan Manuel Santos y el Ministro Juan Pablo Uribe, que estamos en disposición de construir de la mano del Gobierno Central una política nacional para proteger e impulsar los mares y las costas de nuestro país. Ese sería parte de otro Gran Acuerdo Nacional de Paz con la naturaleza que nos enriquece y embellece el paisaje. Por favor visite www.josedavidname.com o escríbame a
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Publicado en La Libertad y El Informador el 22 de octubre de 2012
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