 Anualmente, el tabaco mata más de 5 millones de personas en el mundo.
Barranquilla se moviliza durante la noche de este viernes 5 de junio en defensa de un medio ambiente sano, libre de los efectos nocivos de productos derivados del tabaco.
Este viernes 5 de junio, en el marco de la conmemoración del Día Mundial del Medio Ambiente, el Senador de la República y Director del Partido Social de Unidad Nacional, La U, realizará una jornada pedagógica en Barranquilla para explicar a la ciudadanía en las calles los alcances y beneficios de su proyecto de ley que establece los espacios libres de humo en Colombia.
"Vamos a hacer el viernes un recorrido por diferentes sectores de la ciudad que iniciaremos a las 8 de la noche en la carrera 53 entre calles 79 y 80, sede del Restaurante Naia. Se trata de una actividad lúdica con una serie de piezas teatrales que inducen a respaldar nuestro propósito y a que la gente rechace los micos que en la Cámara de Representantes pretenden distorsionar los objetivos de nuestro proyecto, beneficiando exclusivamente a la industria tabacalera en detrimento de la salud de millones de colombianos", explicó Name Cardozo.  La gente tiene derecho a disfrutar un medio ambiente sano y los espacios libres de humo buscan constituirse en un símbolo de lo que representa este derecho, precisó el congresista atlanticense.
“El tabaco mata más de 5 millones de personas al año, la mayoría de ellas en los países de bajo y mediano ingreso y en los grupos más pobres de la población. La mitad de los fumadores morirá como consecuencia del tabaco, y los efectos de su consumo lideran la lista de enfermedades mortales prevenibles”, indicó el director de la iniciativa de la Organización Mundial de la Salud, OMS “Liberarse del tabaco”, Douglas Bettcher.
LO QUE DEMUESTRAN LOS ESTUDIOS
Diversos estudios han demostrado que, incluso entre las personas que consideran que el consumo de tabaco es nocivo, son pocas las que conocen los riesgos concretos que ese hábito supone para la salud. Aun así, en la mayoría de los países las advertencias sanitarias incluidas en los paquetes de tabaco no contienen información para alertar a los consumidores sobre esos riesgos concretos.
Por ejemplo, una encuesta realizada en China en 2009 indicó que sólo el 37% de los fumadores sabían que fumar provoca cardiopatías coronarias y sólo el 17% sabía que provoca infartos. En una encuesta realizada en Siria en 2003 se determinó que sólo una pequeña proporción de estudiantes universitarios identificaban correctamente a las enfermedades cardiovasculares como riesgos asociados con fumar cigarrillos o fumar en narguile. Los estudios realizados en otros países han dado resultados similares.
El consumo de tabaco, que es la principal causa prevenible de defunción, mata a más de cinco millones de personas cada año. Es el único producto de consumo legal que mata cuando se lo utiliza de la manera prevista por el fabricante.
La atención de los efectos letales de sus productos», ha dicho el Dr. Douglas Bettcher, Director de la Iniciativa de la OMS Liberarse del Tabaco. «Esta industria dedica muchos millones de dólares a realizar campañas de publicidad, incluido el diseño cuidadoso de los paquetes de tabaco, para atrapar nuevos usuarios o disuadir a los fumadores de abandonar el consumo de tabaco.» «La inclusión de advertencias sanitarias en los paquetes de tabaco puede ser un medio muy eficaz para ilustrar la dura realidad del consumo de tabaco», añadió el Dr. Bettcher.
Se ha comprobado que la inclusión de advertencias sanitarias eficaces, en particular las que incluyen imágenes, motiva a los consumidores a abandonar ese hábito y reduce el atractivo del tabaco para las personas que aún no son adictas. Los resultados de estudios realizados después de introducir advertencias gráficas (imágenes y texto) en los paquetes de tabaco en el Brasil, el Canadá, Singapur y Tailandia indican sistemáticamente los efectos positivos de estas advertencias.
«La inclusión de advertencias sanitarias en los paquetes de tabaco es una estrategia sencilla, barata y eficaz que puede reducir considerablemente el consumo de tabaco y salvar vidas», ha dicho el Dr. Ala Alwan, Subdirector General de la OMS. «Pero estas advertencias sólo son eficaces si indican cuáles son los riesgos. Las advertencias que contienen imágenes de los daños que provoca el consumo de tabaco son particularmente eficaces para indicar esos riesgos y motivar cambios en el comportamiento, como el abandono o la reducción del consumo de tabaco.»
Sin embargo, sólo el 10% de la población mundial vive en países donde es obligatorio incluir imágenes en las advertencias impresas en los paquetes de tabaco.
«Para sobrevivir, la industria del tabaco necesita distraer la atención de los efectos letales de sus productos», ha dicho el Dr. Douglas Bettcher, Director de la Iniciativa de la OMS Liberarse del Tabaco. «Esta industria dedica muchos millones de dólares a realizar campañas de publicidad, incluido el diseño cuidadoso de los paquetes de tabaco, para atrapar nuevos usuarios o disuadir a los fumadores de abandonar el consumo de tabaco.» «La inclusión de advertencias sanitarias en los paquetes de tabaco puede ser un medio muy eficaz para ilustrar la dura realidad del consumo de tabaco», añadió el Dr. Bettcher.
LOS ESPACIOS LIBRES DE HUMO
Esta iniciativa tiene por objeto reglamentar el consumo de cigarrillo y productos derivados del tabaco, en los espacios cerrados de acceso público. Lo que se fundamenta, en primera instancia, en la obligación estatal de velar por los derechos de los ciudadanos, y al ser permisivo en la posibilidad de fumar dentro de un lugar cerrado, se esta vulnerando el derecho de aquella población no fumadora, que pone en riesgo su derecho a la salud en conexidad con el derecho a la vida, y el derecho a disfrutar de un medio ambiente sano. Adicionalmente, surge como cumplimiento con los mandatos de la OMS, suscritos por el Convenio Marco para el Control del Tabaco, reconocido por Colombia en el 2007. La finalidad última es la consecución de una cultura que conduzca al respeto por los derechos de los no fumadores. El proyecto consagra cuatro aspectos importantes: la prohibición, el régimen sancionatorio, las campañas educativas y la prohibición a menores de edad. El espíritu de la prohibición es de carácter absoluto y sin criterios de permisibilidad, lo cual conduce a que todos aquellos lugares que se consideren como áreas interiores o cerradas, serán espacios libres de humo. Lo que esta dirigido particularmente, a los establecimientos comerciales y de servicios, tales como bares, restaurantes, pubs y discotecas, por ser lugares de alto nivel de concentración de humo de tabaco; por tanto, la alternativa de los fumadores es asistir a los espacios abiertos para fumar.
Esta opción ha sido la mas acertada en la práctica mundial de la restricción, mostrando que los establecimientos no dejan de percibir ingresos por esta medida, sino por el contrario, adquieren un nuevo grupo de consumidores (los no fumadores), tal como ocurrió en la experiencia de Holanda.
La prohibición también se enfoca a las entidades de salud, las instituciones de educación formal, en sus niveles de educación preescolar, básica y media y no formal, las instituciones de educación superior, los medios de transporte de servicio público, oficial y escolar y, las áreas en donde el consumo de productos de tabaco generen un alto riesgo de combustión por la presencia de materiales inflamables, tal como estaciones de gasolina, sitios de almacenamiento de combustibles o materiales explosivos o similares, como medidas correlacionadas para la adecuada instrumentación de la cultura. Para lograr que esta prohibición encuentre una verdadera operatividad, se requiere de un régimen sancionatorio que coadyuve a que se implemente la medida, hasta que esta por si misma se vuelva una cultura y opere sola. Las sanciones, están dirigidas a los establecimientos, puesto que son ellos los responsables, por el principio de corresponsabilidad, de hacer que la medida se haga efectiva, teniendo en cuenta, que son los que directamente se relacionan con el público. Se delega la función de vigilancia y fiscalización a la Policía Nacional, por ser el órgano del Estado facultado, por su naturaleza, para ejercer el control de la medida. La implementación de campañas educativas, se identifica como la medida adecuada para lograr la aceptación de la población con los espacios libres de humo, así como la concertación de la sociedad con el cuidado del medio ambiente y de la salubridad pública. Es a través de estas campañas como se llega a reducir el consumo de cigarrillo, como objetivo final y, se llega a que los no fumadores sean defensores activos de sus derechos y, por tanto, precursores del cumplimiento de la medida como política pública. La prohibición a menores de edad, se introduce en el proyecto como una medida necesaria para lograr el cometido a cabalidad, por cuanto al prohibirse la venta de cigarrillos a menores de edad se esta logrando, de alguna manera, la reducción en la consecución de nuevas generaciones involucradas en el consumo. Lo que de la mano con las campañas educativas, logra un verdadero efecto social. Con el proyecto se busca la implementación de una legislación moderna, que sitúe a Colombia entre los países tendientes a la protección del medio ambiente, a la salubridad pública y a la defensa de los derechos de los no fumadores, dentro del respeto de las libertades individuales.
La iniciativa tiene por objeto reglamentar el consumo de cigarrillo y productos derivados del tabaco, en los espacios cerrados de acceso público.
Lo que se fundamenta, en primera instancia, en la obligación estatal de velar por los derechos de los ciudadanos. Al ser permisivo en la posibilidad de fumar dentro de un lugar cerrado, se está vulnerando el derecho de aquella población no fumadora, que pone en riesgo su derecho a la salud en conexidad con el derecho a la vida, y el derecho a disfrutar de un medio ambiente sano.
Adicionalmente, surge como cumplimiento de los mandatos de la Organización Mundial de la Salud, OMS, en correspondencia con el Convenio Marco para el Control del Tabaco, reconocido por Colombia en el 2007. La finalidad última es la consecución de una cultura que conduzca al respeto por los derechos de los no fumadores. El proyecto consagra cuatro aspectos importantes: - La prohibición, - El régimen sancionatorio, - Las campañas educativas, - Prohibir la venta de cigarrillos a menores de edad.
El espíritu de la prohibición es de carácter absoluto y sin criterios de permisibilidad, lo cual conduce a que todos aquellos lugares que se consideren como áreas interiores o cerradas, serán espacios libres de humo. Lo que esta dirigido particularmente, a los establecimientos comerciales y de servicios, tales como bares, restaurantes, pubs y discotecas, por ser lugares de alto nivel de concentración de humo de tabaco. Por lo tanto, la alternativa de los fumadores es asistir a los espacios abiertos para fumar. Esta opción ha sido la mas acertada en la práctica mundial de la restricción, mostrando que los establecimientos no dejan de percibir ingresos por esta medida, sino que por el contrario, adquieren un nuevo grupo de consumidores (los no fumadores), tal como ocurrió en la experiencia de Irlanda y Holanda.
La prohibición también se enfoca a las entidades de salud, las instituciones de educación formal, en sus niveles de educación preescolar, básica y media y no formal, las instituciones de educación superior, los medios de transporte de servicio público, oficial y escolar y, las áreas en donde el consumo de productos de tabaco generen un alto riesgo de combustión por la presencia de materiales inflamables, tal como estaciones de gasolina, sitios de almacenamiento de combustibles o materiales explosivos o similares, como medidas correlacionadas para la adecuada instrumentación de la cultura.
Para lograr que esta prohibición encuentre una verdadera operatividad, se requiere un régimen sancionatorio que coadyuve a que se implemente la medida, hasta que esta por si misma se vuelva una cultura y opere sola. Las sanciones, están dirigidas a los establecimientos, ya que son ellos los responsables, por el principio de corresponsabilidad, de hacer que la medida se haga efectiva, teniendo en cuenta, que son los que directamente se relacionan con el público. Se delega la función de vigilancia y fiscalización a la Policía Nacional, por ser el órgano del Estado facultado, por su naturaleza, para ejercer el control de la medida.
La implementación de campañas educativas, se identifica como la medida adecuada para lograr la aceptación de la población con los espacios libres de humo, así como la concertación de la sociedad con el cuidado del medio ambiente y de la salubridad pública. Es a través de estas campañas como se llega a reducir el consumo de cigarrillo, como objetivo final y, se llega a que los no fumadores sean defensores activos de sus derechos y, por tanto, precursores del cumplimiento de la medida como política pública.La prohibición a menores de edad, se introduce en el proyecto como una medida necesaria para lograr el cometido a cabalidad, por cuanto al impedirse la venta de cigarrillos a menores de edad se está logrando, de alguna manera, la reducción en el número de consumidores que provienen de las nuevas generaciones. Lo que al ir de la mano con las campañas educativas, logra un verdadero impacto social positivo.
Con el proyecto se busca la implementación de una legislación moderna, que sitúe a Colombia entre los países tendientes a la protección del medio ambiente, a la salubridad pública y a la defensa de los derechos de los no fumadores, dentro del respeto de las libertades individuales.
Lo que se fundamenta, en primera instancia, en la obligación estatal de velar por los derechos de los ciudadanos. Al ser permisivo en la posibilidad de fumar dentro de un lugar cerrado, se está vulnerando el derecho de aquella población no fumadora, que pone en riesgo su derecho a la salud en conexidad con el derecho a la vida, y el derecho a disfrutar de un medio ambiente sano.
Adicionalmente, surge como cumplimiento de los mandatos de la Organización Mundial de la Salud, OMS, en correspondencia con el Convenio Marco para el Control del Tabaco, reconocido por Colombia en el 2007. La finalidad última es la consecución de una cultura que conduzca al respeto por los derechos de los no fumadores. El proyecto consagra cuatro aspectos importantes: - La prohibición, - El régimen sancionatorio, - Las campañas educativas, - Prohibir la venta de cigarrillos a menores de edad.
El espíritu de la prohibición es de carácter absoluto y sin criterios de permisibilidad, lo cual conduce a que todos aquellos lugares que se consideren como áreas interiores o cerradas, serán espacios libres de humo. Lo que esta dirigido particularmente, a los establecimientos comerciales y de servicios, tales como bares, restaurantes, pubs y discotecas, por ser lugares de alto nivel de concentración de humo de tabaco. Por lo tanto, la alternativa de los fumadores es asistir a los espacios abiertos para fumar. Esta opción ha sido la mas acertada en la práctica mundial de la restricción, mostrando que los establecimientos no dejan de percibir ingresos por esta medida, sino que por el contrario, adquieren un nuevo grupo de consumidores (los no fumadores), tal como ocurrió en la experiencia de Irlanda y Holanda.
La prohibición también se enfoca a las entidades de salud, las instituciones de educación formal, en sus niveles de educación preescolar, básica y media y no formal, las instituciones de educación superior, los medios de transporte de servicio público, oficial y escolar y, las áreas en donde el consumo de productos de tabaco generen un alto riesgo de combustión por la presencia de materiales inflamables, tal como estaciones de gasolina, sitios de almacenamiento de combustibles o materiales explosivos o similares, como medidas correlacionadas para la adecuada instrumentación de la cultura.
Para lograr que esta prohibición encuentre una verdadera operatividad, se requiere un régimen sancionatorio que coadyuve a que se implemente la medida, hasta que esta por si misma se vuelva una cultura y opere sola. Las sanciones, están dirigidas a los establecimientos, ya que son ellos los responsables, por el principio de corresponsabilidad, de hacer que la medida se haga efectiva, teniendo en cuenta, que son los que directamente se relacionan con el público. Se delega la función de vigilancia y fiscalización a la Policía Nacional, por ser el órgano del Estado facultado, por su naturaleza, para ejercer el control de la medida.
La implementación de campañas educativas, se identifica como la medida adecuada para lograr la aceptación de la población con los espacios libres de humo, así como la concertación de la sociedad con el cuidado del medio ambiente y de la salubridad pública. Es a través de estas campañas como se llega a reducir el consumo de cigarrillo, como objetivo final y, se llega a que los no fumadores sean defensores activos de sus derechos y, por tanto, precursores del cumplimiento de la medida como política pública.La prohibición a menores de edad, se introduce en el proyecto como una medida necesaria para lograr el cometido a cabalidad, por cuanto al impedirse la venta de cigarrillos a menores de edad se está logrando, de alguna manera, la reducción en el número de consumidores que provienen de las nuevas generaciones. Lo que al ir de la mano con las campañas educativas, logra un verdadero impacto social positivo.
Con el proyecto se busca la implementación de una legislación moderna, que sitúe a Colombia entre los países tendientes a la protección del medio ambiente, a la salubridad pública y a la defensa de los derechos de los no fumadores, dentro del respeto de las libertades individuales.
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