VOTA POR LOS HECHOS

miércoles, 04 de marzo de 2026 a las 07:00 AM Columnas

Este domingo 8 de marzo, Colombia no solo va a elegir un nuevo Congreso; va a definir el rumbo institucional, económico y social que marcará los próximos años. Las elecciones legislativas y las consultas presidenciales representan ese primer gran filtro de nuestro futuro como país, una cita con la historia que exige responsabilidad, reflexión y libertad. Es el momento de inundar las urnas de fe y demostrar que el país es mucho más grande que sus divisiones.

En esta coyuntura tan polarizada, votar deja de ser una obligación para convertirse en la herramienta más poderosa que existe para defender nuestra democracia. 41 millones 287 mil 084 ciudadanos podrán votar este día en los 13.746 puestos de votación habilitados tanto en el territorio nacional como en el exterior. De este total de compatriotas que hacen parte del censo electoral, 20.050.735 son hombres y 21.236.349 mujeres, el rumbo de Colombia depende de quiénes decidan ejercer su derecho en las urnas.

Como Senador de la República y hoy nuevamente candidato al Congreso, debo decir que esta ha sido una campaña exigente, pero profundamente gratificante. Ha estado marcada por esos momentos que le dan verdadero sentido al servicio público: escuchar a la gente, recorrer los territorios y actuar con responsabilidad y acierto frente a sus necesidades. Cada conversación, cada historia compartida y cada propuesta construida de manera colectiva confirma que la política vale la pena cuando se ejerce con vocación de servicio, coherencia y compromiso.

Legislar con seriedad da frutos, y mi propósito de volver a ser elegido como congresista es darle continuidad a esa agenda que ya está transformando a Colombia. En los últimos años hemos liderado la Ley de Energías Limpias, de Transición Energética, y la de Acción Climática porque el futuro del planeta se decide hoy. Asimismo, hemos puesto orden al consumo de vapeadores con una regulación necesaria para la salud pública. Estas leyes son victorias ciudadanas que hoy muestran beneficios tangibles en el aire que respiramos, en la protección de nuestras comunidades y del medio ambiente. Mi compromiso es seguir dándole profundidad a ese camino de progreso responsable.

Esta campaña ha sido el escenario perfecto para mirar a los ciudadanos a los ojos y decirles: cumplimos. Ese respaldo que recibimos en las regiones no es solo una cifra, es la prueba de que la seriedad todavía tiene peso en nuestra democracia. Soy plenamente consciente que el desafío que tenemos por delante es inmenso. Nos encontramos en medio de una coyuntura nacional compleja que exige carácter para decidir y serenidad para dialogar sin claudicar. Aquí no hay espacio para la improvisación ni para discursos que solo alimentan el odio; lo que necesitamos son soluciones técnicamente sólidas y, sobre todo, viables para que la economía y la paz social dejen de ser una promesa y sean una realidad.

Te invito a que me acompañes y me des tu confianza marcando en el tarjetón del Senado: el logo del Partido de la U y el número 2. No permitamos que otros decidan el futuro por nosotros; usemos la herramienta más poderosa de la democracia: el voto consciente. Legislar con la mirada puesta en el bienestar de cada hogar colombiano y en la protección de nuestra tierra es mi promesa con ustedes. Este domingo, hagamos que los hechos y los resultados ganen en las urnas.